El hombre propone y Dios dispone. Me atrasé con un capítulo, pero ya pueden acceder, en la solapa Infieles en Red, si están en mi blog y si no en http://patriciasierra.wordpress.com/infieles-en-red/.
Aunque no quiera mirar al pasado, todos los años el comienzo de clases me lleva a mi infancia.
Mi padre, trabajaba mucho, pero el primer día de clase se repartía para estar en el colegio de mi hermano y el mío. Al volver a casa a la noche terriblemente cansado, íbamos a comprar los útiles.
No importaba el sueño que tenía, el personalmente se ocupaba de forrar cada cuaderno, cada carpeta y cada libro. Mi viejo no estaba mucho en casa, trabajaba en dos radios y los últimos tiempos en televisión, pero siempre en el momento en que no debía fallar, estaba, es por eso que nunca sentí de chica su ausencia.
Hoy me toca a mí forrar los libros de mi hijo y alguna carpeta, ya que los cuadernos vienen forrados, y se me cae una lágrima de dolor de que mi hijo nunca va a tener un recuerdo como el mío, del viejo forrando los cuadernos prolijamente, cuidando cada detalle para que no quede ni una arruga.
Ya podés leer el capítulo 1 de Infieles en Red. Si estás navegando en mi blog accedé a la solapa Infieles en Red y si estás en Facebook u otra red entrá en http://patriciasierra.wordpress.com/infieles-en-red/
No creo eso de que “Muerto el Rey… Viva el Rey”, no voy a decir que fui admiradora de la primera hora de Sandro, pero los últimos años de su vida, tuvo mi respeto como artista.
Sandro estaba dentro de mis recuerdos de la infancia. Una prima de mi papá, la más chica de todas, estaba profundamente enamorada del Gitano. Recuerdo una tarde en la casa de ella en la localidad de Glew en el sur del conurbano bonaerense, en que ella siendo una chica de “veintipico”, escuchaba en su tocadiscos un Long Play de Sandro a la vez que miraba la tapa absolutamente enamorada recorriendo con uno de sus dedos la boca del ídolo en la foto de la tapa. No podía entender su reacción, de hecho de chica nunca fui fanática de nadie, me gustaba la música el arte. Obviamente de grande observaba otros atributos, como por ejemplo a Sting, pero jamás fui de tener posters o comprar el disco de alguien por gustarme el intérprete, antes intentaba escuchar los temas y si me gustaba lo compraba.
Sandro era ídolo de masas y chicas histéricas que gritaban hasta desmayarse. A mi no me gustaba ese estilo sexy exagerado y no sensual, pero era Sandro, y con el tiempo supe ver las diferencias.
Fuera de sus modismos, tenía una linda voz y era muy afinado, pero obviamente tenía algo que en mi objetividad no podía apreciar, tenía ángel, ese don preciado que pocos tienen en el mundo.
Después de una vida privada hermética, de la cual en el medio siempre se escuchaban rumores, algunos decían que no sólo sabían las cosas de buena fuente sino que habían estado presente en situaciones que confirmaban los dichos, la realidad es que tuvo una vida tranquila, su único fiel compañero en la mayor parte de las fotos fue quien se lo llevó a la tumba, el maldito cigarrillo, elemento que el mismo antes de su muerte defenestró intentando llevar un mensaje a la gente que se está suicidando y tiene grandes posibilidades de morir como el lo hizo.
Cuando encontró a su verdadero amor, lo gritó a cuatro vientos. Hoy miraba uno de los reportajes que pasaban, y el decía “me enamoré a esta edad”… y desde ahí mostró a su amor. Nunca hizo un escándalo, fue un caballero. Pienso que no le gustaban las cosas desagradables como por ejemplo, recuerdo que hace varios años llevaban a un programa de chimentos a una mujer que hablaba cosas íntimas de Sandro, entre las cuales que el estaba enfermo porque su anterior mujer lo estaba envenenando. En realidad, el ya se había envenenado durante 42 años con el tabaco. El nunca contestó, supongo que le habrá dado mucha bronca, pero era un caballero del siglo XX los escándalos los repudiaba. Seguramente el señor que hizo ese escándalo llevando a su programa a esa mujer de dudosa reputación (recuerdo una letra de un tema de Arjona, perdón), hoy va a abrir su programa compungido por la muerte de Sandro, cuando en realidad nunca le tuvo respeto, porque para él Sandro fue otro pedazo de carne para meter en la picadora.
De él nos han quedado varios legados, muchos discos, una vida profesional impecable, el respeto por sus admiradoras, y según quienes lo conocieron (yo no tuve ese gusto) una gran persona. Hace muchos años, recuerdo haberlo visto salir de un banco en Florida y Marcelo T. de Alvear, yo estaba parada a varios metros de él y me impresionó el olor a tabaco que se sentía cuando el apareció, lo emanaba evidentemente de su piel porque no estaba fumando.
Sandro va a quedar en nuestra historia… muchos hablan de que es un mito, yo creo que fue una realidad y que va a quedar en el corazón de todos los argentinos.
Afortunadamente dejó de sufrir. Yo no pienso que el se fue, simplemente abandonó el traje que debía usar en la tierra. Le deseo que descanse en paz, ya que sus últimos días fueron de mucho dolor y sufrimiento.
Chau Sandro, que la luz te abrace y encuentres la paz de tu alma.
Parece que finalicé el año y arranqué el nuevo, con la teoría de la maldad. Es que desde que uno lee el diario, enciende la televisión o la radio, lamentablemente vivimos en un mundo donde en la en lucha del bien y el mal, son los villanos los que llevan la delantera.
Encontré este artículo de Robert Canup sobre La Inteligencia y la Maldad, extraído de su site
En el artículo, el autor describe su teoría en cuanto al espectro de la psicopatía en relación con la inteligencia, y cómo éste se manifiesta dentro de la sociedad.
“Según mis estimaciones, aproximadamente el cuatro por ciento de la población es malvada. Eso equivale a una persona cada veinticinco.
Las capacidades mentales de la gente mala imitan de muy cerca las de la población normal; se observa una curva en forma de campana tanto en la gente buena como en la mala.
La mayoría de la gente buena sólo está al tanto de la parte menos inteligente de la distribución del mal; ésta está compuesta por la gente que es ostensiblemente mala: los criminales. Los extremos normales e inteligentes de la curva de distribución del mal escapan totalmente a la comprensión de la mayoría de la gente buena. [Aquí] describiré esas partes del mal que pasan desapercibidas.
¿Qué aspecto tiene una persona mala con una inteligencia normal? La mayoría de la gente está bastante familiarizada con ellos. Una persona mala con una inteligencia normal es alguien que complica la vida de la gente que los rodea, la hace dolorosa y poco placentera. El caso de un supervisor que crea una crisis en la oficina armando un desastre que requiere que todos trabajen un día feriado y los fines de semana para solucionarlo es un ejemplo de una persona mala con un nivel de inteligencia normal. Lo que distingue a estas personas de los criminales es que aprenden más rápido; calculan lo que va a sucederles si intentan alcanzar el tipo de hazañas obviamente malvadas que persiguen los que se encuentran en el lado menos inteligente del espectro.
La gente malvada con una inteligencia normal intenta cuidadosamente hacer lo mejor posible por inmiscuirse en la sociedad buena. Esto los aísla y protege de que la gente buena reaccione enfadada; ¿quién se atrevería a criticarlas tan duro como critican a los malvados menos inteligentes? En efecto, la gente mala con un nivel normal de inteligencia logra mezclarse tan exitosamente con la sociedad que sus afirmaciones, objetivos y cultura se han convertido en algo ‘normal’ y ‘aceptado’. Por ejemplo, la tira cómica ‘Miss Peach’ es un ejemplo de la conducta y las acciones de la gente mala con un nivel normal de inteligencia. El comportamiento de agresión pasiva que consiste en “rebajar”, insultar, “hablar por detrás” son conductas típicas de la gente mala de inteligencia normal. Todas estas actitudes son tan comunes que mucha gente buena las adopta como maneras razonables de comportarse; pero no lo son. Son tan malas como puede ser cualquier otra cosa.
La gente mala de inteligencia normal es, de lejos, el tipo de gente mala más común con la cual se topa la mayoría de la gente. El estrés en la vida de la mayoría de la gente proviene de la interacción con gente malvada de inteligencia normal. El propósito de la persona malvada promedio es hacer que la vida de la gente que la rodea sea lo más miserable posible, sin hacer lo suficiente como para atraerse la retribución que se merecen.
Un escalón más arriba se encuentra la persona malvada con una inteligencia por encima del promedio. Esta gente tiene un propósito similar al de la gente mala de inteligencia promedio: la producción de miseria humana. Sin embargo, ve la oportunidad de hacer algo que la gente malvada de inteligencia normal no sabe concebir: asesinar a alguien y salirse con la suya. Comprenden que la manera de asesinar a alguien y salir indemnes es no darle importancia a quién matan, cómo lo matan, o cuándo lo matan. Estas personas preparan todo para que alguien muera ‘accidentalmente’ y esperan a que se den tales circunstancias.
Por ejemplo, una vez trabajé para una persona malvada por encima de la inteligencia promedio que creó una compañía que facturaba unos veinte millones de dólares al año. Sólo le interesada su negocio como una herramienta para lograr sus objetivos. Hacía trabajar a sus empleados durante muchas horas extras (sin pagarles un suelo extra); los presionaba como podía. Lo que estaba haciendo era crear una ambiente de trabajo lo más estresante posible (seguro de que tarde o temprano alguien moriría). Como era de esperar, un contador de la empresa tuvo un accidente de coche con un conductor borracho cuando volvía a casa tarde por la noche de su trabajo, y murió. El jefe estaba anonadado; su objetivo de vida se había cumplido; la culpa era obvia en su cara al día siguiente. Se mostró muy alegre en las semanas que siguieron, y perdió interés en la compañía. Al cabo de un año y medio la empresa quebró.
Claro, dado que estaba protegido por la negación plausible nunca pudo levantarse ningún cargo criminal en su contra. Pero él podía ver que la muerte había llegado como resultado de su deliberado comportamiento malévolo; él lo había deseado, y así había ocurrido. La mayoría de las muertes y daños en accidentes industriales pueden hallar su origen en el comportamiento malévolo de aquellas personas malvadas que poseen una inteligencia por encima del promedio.
Esto nos deja con aquéllos que son malvados y de una inteligencia mayor. La mayoría de la gente también está familiarizada con esta clase de personas; los llamamos líderes, tanto en la industria como en el gobierno. Es el propósito de tales personas asesinar a las masas y salirse con la suya. Un ejemplo mostrará cómo lo planean:
Si analiza la guerra en Vietnam, nada tiene mucho sentido; ni desde el punto de vista político, ni económico y mucho menos, desde una perspectiva militar. Examinemos el famoso caso de ‘Hamburger Hill’; un campo de batalla en la guerra de Vietnam. En este conflicto las fuerzas estadounidenses se abrieron camino hasta lo alto de una colina luchando contra una oposición feroz. Una vez que se hubieron apoderado de la colina, los soldados recibieron la orden de *volver marchando hacia abajo* y de devolver la colina a la oposición. Repitieron este acto varias veces. La razón dada fue que las fuerzas estadounidenses estaban cansando al enemigo forzándolo a luchar repetidamente. Pero claro, la estrategia militar convencional consiste en agotar al enemigo intentando que vuelvan a tomar la colina por la fuerza, en lugar de devolvérsela sin chistar. La estrategia de ‘Hamburger Hill’ es totalmente ilógica, a menos que uno asuma que muy arriba en el gobierno estadounidense se encontraba una persona malvada muy inteligente cuyo fin era asesinar a decenas de miles de personas y salir indemne. Si se la ve de esta manera, toda la guerra de Vietnam toma otro enfoque y pasa a cobrar sentido. Según mis conocimientos, esa es la *única* explicación que hace que la guerra tenga sentido.
Si usted es una buena persona se topará con mucha gente mala en su vida. Necesita reconocerla tanto a ella como a sus acciones. Más importante aun es que reconozca los comportamientos malévolos que ha sido llevadoa a aceptar como razonables, y que comience a rechazarlos, tanto en usted mismoa como en los demás, tomándolos como algo inaceptable.”
En el artículo, el autor describe su teoría en cuanto al espectro de la psicopatía en relación con la inteligencia, y cómo éste se manifiesta dentro de la sociedad.
“Según mis estimaciones, aproximadamente el cuatro por ciento de la población es malvada. Eso equivale a una persona cada veinticinco.
Las capacidades mentales de la gente mala imitan de muy cerca las de la población normal; se observa una curva en forma de campana tanto en la gente buena como en la mala.
La mayoría de la gente buena sólo está al tanto de la parte menos inteligente de la distribución del mal; ésta está compuesta por la gente que es ostensiblemente mala: los criminales. Los extremos normales e inteligentes de la curva de distribución del mal escapan totalmente a la comprensión de la mayoría de la gente buena. [Aquí] describiré esas partes del mal que pasan desapercibidas.
¿Qué aspecto tiene una persona mala con una inteligencia normal? La mayoría de la gente está bastante familiarizada con ellos. Una persona mala con una inteligencia normal es alguien que complica la vida de la gente que los rodea, la hace dolorosa y poco placentera. El caso de un supervisor que crea una crisis en la oficina armando un desastre que requiere que todos trabajen un día feriado y los fines de semana para solucionarlo es un ejemplo de una persona mala con un nivel de inteligencia normal. Lo que distingue a estas personas de los criminales es que aprenden más rápido; calculan lo que va a sucederles si intentan alcanzar el tipo de hazañas obviamente malvadas que persiguen los que se encuentran en el lado menos inteligente del espectro.
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La gente malvada con una inteligencia normal intenta cuidadosamente hacer lo mejor posible por inmiscuirse en la sociedad buena. Esto los aísla y protege de que la gente buena reaccione enfadada; ¿quién se atrevería a criticarlas tan duro como critican a los malvados menos inteligentes? En efecto, la gente mala con un nivel normal de inteligencia logra mezclarse tan exitosamente con la sociedad que sus afirmaciones, objetivos y cultura se han convertido en algo ‘normal’ y ‘aceptado’. Por ejemplo, la tira cómica ‘Miss Peach’ es un ejemplo de la conducta y las acciones de la gente mala con un nivel normal de inteligencia. El comportamiento de agresión pasiva que consiste en “rebajar”, insultar, “hablar por detrás” son conductas típicas de la gente mala de inteligencia normal. Todas estas actitudes son tan comunes que mucha gente buena las adopta como maneras razonables de comportarse; pero no lo son. Son tan malas como puede ser cualquier otra cosa.
La gente mala de inteligencia normal es, de lejos, el tipo de gente mala más común con la cual se topa la mayoría de la gente. El estrés en la vida de la mayoría de la gente proviene de la interacción con gente malvada de inteligencia normal. El propósito de la persona malvada promedio es hacer que la vida de la gente que la rodea sea lo más miserable posible, sin hacer lo suficiente como para atraerse la retribución que se merecen.
Un escalón más arriba se encuentra la persona malvada con una inteligencia por encima del promedio. Esta gente tiene un propósito similar al de la gente mala de inteligencia promedio: la producción de miseria humana. Sin embargo, ve la oportunidad de hacer algo que la gente malvada de inteligencia normal no sabe concebir: asesinar a alguien y salirse con la suya. Comprenden que la manera de asesinar a alguien y salir indemnes es no darle importancia a quién matan, cómo lo matan, o cuándo lo matan. Estas personas preparan todo para que alguien muera ‘accidentalmente’ y esperan a que se den tales circunstancias.
Por ejemplo, una vez trabajé para una persona malvada por encima de la inteligencia promedio que creó una compañía que facturaba unos veinte millones de dólares al año. Sólo le interesada su negocio como una herramienta para lograr sus objetivos. Hacía trabajar a sus empleados durante muchas horas extras (sin pagarles un suelo extra); los presionaba como podía. Lo que estaba haciendo era crear una ambiente de trabajo lo más estresante posible (seguro de que tarde o temprano alguien moriría). Como era de esperar, un contador de la empresa tuvo un accidente de coche con un conductor borracho cuando volvía a casa tarde por la noche de su trabajo, y murió. El jefe estaba anonadado; su objetivo de vida se había cumplido; la culpa era obvia en su cara al día siguiente. Se mostró muy alegre en las semanas que siguieron, y perdió interés en la compañía. Al cabo de un año y medio la empresa quebró.
Claro, dado que estaba protegido por la negación plausible nunca pudo levantarse ningún cargo criminal en su contra. Pero él podía ver que la muerte había llegado como resultado de su deliberado comportamiento malévolo; él lo había deseado, y así había ocurrido. La mayoría de las muertes y daños en accidentes industriales pueden hallar su origen en el comportamiento malévolo de aquellas personas malvadas que poseen una inteligencia por encima del promedio.
Esto nos deja con aquéllos que son malvados y de una inteligencia mayor. La mayoría de la gente también está familiarizada con esta clase de personas; los llamamos líderes, tanto en la industria como en el gobierno. Es el propósito de tales personas asesinar a las masas y salirse con la suya. Un ejemplo mostrará cómo lo planean:
Si analiza la guerra en Vietnam, nada tiene mucho sentido; ni desde el punto de vista político, ni económico y mucho menos, desde una perspectiva militar. Examinemos el famoso caso de ‘Hamburger Hill’; un campo de batalla en la guerra de Vietnam. En este conflicto las fuerzas estadounidenses se abrieron camino hasta lo alto de una colina luchando contra una oposición feroz. Una vez que se hubieron apoderado de la colina, los soldados recibieron la orden de *volver marchando hacia abajo* y de devolver la colina a la oposición. Repitieron este acto varias veces. La razón dada fue que las fuerzas estadounidenses estaban cansando al enemigo forzándolo a luchar repetidamente. Pero claro, la estrategia militar convencional consiste en agotar al enemigo intentando que vuelvan a tomar la colina por la fuerza, en lugar de devolvérsela sin chistar. La estrategia de ‘Hamburger Hill’ es totalmente ilógica, a menos que uno asuma que muy arriba en el gobierno estadounidense se encontraba una persona malvada muy inteligente cuyo fin era asesinar a decenas de miles de personas y salir indemne. Si se la ve de esta manera, toda la guerra de Vietnam toma otro enfoque y pasa a cobrar sentido. Según mis conocimientos, esa es la *única* explicación que hace que la guerra tenga sentido.
Si usted es una buena persona se topará con mucha gente mala en su vida. Necesita reconocerla tanto a ella como a sus acciones. Más importante aun es que reconozca los comportamientos malévolos que ha sido llevadoa a aceptar como razonables, y que comience a rechazarlos, tanto en usted mismoa como en los demás, tomándolos como algo inaceptable.”
Último día útil del 2009. En lo personal fue un año negro. Empecé el año en familia y lo termino con un proceso de divorcio. Fue un año en que los telones cayeron y aunque fue muy doloroso pude ver las caras al desnudo del mal.
Soy una mujer que cree en el ser humano. Siempre quise justificar las maldades de ciertas personas pensando que se confundían o que estaban enfermas. Mi maestro Víctor Agú, siempre me decía que el gran problema en mis obras, es que no tengo villanos… lamentablemente nunca creí en los villanos porque mi estilo es costumbrista y me negué todo el tiempo en creer que en el aquí y ahora existe la maldad y la bondad. Siempre creí que el mundo del día a día era solo de los buenos, que los malos existían en las novelas de Mario Puzo o en las de Stephen King. Me cegué a ver la vida como en un libro de Danielle Steele en los que todos son víctimas de sus sentimientos y sus vivencias, y no pude ver la obviedad de lo que decía Ortega y Gasset… “El Hombre es él y su circunstancia”.
Hoy creo que nunca supe comprender que era “El hombre es él y su circunstancia”, siempre escogí pensar que el hombre podía separar su esencia de su circunstancia y seguir actuando según sus valores usándolos para enfrentar su circunstancia, pero el hombre hoy tiene significaciones mutables que hacen sentirnos traicionados a quienes nos queremos mantener según nuestros cánones.
El 2009 fue el año en que la maldad se presentó formalmente ante mí, el tiempo en que los disfraces se cayeron junto a las utopías. Fue un año triste, aún lo es.
Lo maravilloso de todo esto, es que la maldad se presentó altiva y orgullosa pero la bondad estuvo ahí para contenerme y no se va. Debo pensar que el 2010 va a ser uno de los mejores años de mi vida, tengo a mi lado lo mejor de mi vida, mi hijo y un grupo de amigas y amigos que es el tesoro más grande que alguien pueda tener.
La maldad se presentó, no se vistió con brillos ni se envolvió con azahares, se mostró en su cruel desnudez intentando destruir mi alma. Hoy, 30 de diciembre de 2009 mi alma quedó en el piso desparramada en jirones sangrantes, que con mucho amor tomo cada uno de ellos curándolos e intentando volver a colocarlos en su lugar.
Debo ser optimista, pero nunca debo dejar de ser objetiva. Esos jirones reparados y llenos de cicatrices, me harán recordar siempre que los malos existen aunque vengan disfrazados de la Madre Teresa de Calcuta, que debo prevenirme de los lobos vestidos de cordero, y además, esas heridas me permitirán diferenciar a esas personas que me lastimaron de las maravillosas que solo me traen amor, ayuda y contención.
Pensaba que era visión mística el mundo de la luz en oposición al de las tinieblas. A partir de ahora elijo la luz, y su bien nunca me sedujeron las tinieblas me habían encandilado con un reflector haciéndome creer que era luz.
En un día y medio empieza un nuevo año. Dividamos las aguas, si te gusta el mal nadie va a criticarte, es tu vida, es tu corazón, es tu alma… pero no cometas el crimen de involucrarte con quienes solo quieren luz y esperanza. Rodeate de oscuros a quienes vas a poder herir porque vas a estar expuesto a probar tu propio castigo, pero si te acercás a seres de luz vas a tomar siempre la posición del villano, y en una novela el villano es atractivo, pero en el aquí y ahora, el villano es un ser que solo trae lágrimas y dolor.
La familia Pomar fue a pasar un fin de semana a su pueblo. Llamaron desde la ruta para informar que llegarían en dos horas, jamás llegaron.
30′ antes de llegar a destino, sufrieron un accidente espantoso, del cual se sospecha que 3 de los miembros de la familia murieron instantáneamente, pero Gabriela, la madre del grupo, agonizó sin que nadie acudiera a socorrerla. Los encontraron 24 días después, a solo 15 m. de la ruta 31.
Hoy los medios se desgarran las vestiduras, y todos se defienden que la información salía de la causa. En fin, si los medios se escudan cuando hablan de un delincuente diciendo “supuesto” asesino, “supuesto” ladrón, “supuesto” atacante, Luis Fernando Pomar ni siquiera tuvo el beneficio de la duda, el nunca fue “supuesto”. Para los medios fue desde “asesino” de su familia, pasando por todos los horrores que se puedan imaginar, hasta “abusador” de sus hijas.
Yo me pregunto, si los delincuentes tienen el beneficio del “supuesto” ¿por qué éste hombre que no tenía siquiera una denuncia, pasó de ser un padre de familia a asesino, narcotraficante, abusador de menores?
La vida por un punto de rating, mientras Luis Fernando Pomar estaba muerto siendo desgarrado por animales y gusanos, el peor escarnio vino de los medios de difusión. Gabriela agonizaba sin ninguna asistencia.
Ahora… ¿quién dice que Luis Fernando Pomar era un buen padre, un trabajador?
Me avergüenzan los “comunicadores”, mientras debe haber varios archivos que los muestran horrorizados por los trascendidos de la investigación, hoy tiran basura a todos lados. La investigación fue ineficiente, eso no se discute, pero nuestros “comunicadores”, son patéticos.
Que Dios nos libre de caer en las garras de nuestra prensa, que en vez de ser incisiva es conventillera.
Thu, 10 Dec 2009 15:46:14 +0000 Patricia Sierra
Ultima actualización: Wed, 10 Mar 2010 17:31:15 +0000